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Una GRAN experiencia DE VIDA en el área Cuidados Intensivos Neonatales, del hospital Christus Muguerza de Alta Especialidad.

Por la familia Zamora Leautaud

La bendición de ser padres, es sin duda alguna, el mejor regalo que nosotros hemos recibido. Somos padres primerizos que buscamos lo mejor durante nuestro embarazo, el cual fue desde un inicio, definido como embarazo de alto riesgo, por ser un embarazo múltiple; así es, recibimos tres hermosos regalos, tres princesas: Renata, María e Isabella.  Nuestras hijas están por cumplir los seis meses de vida.

Para estar en contexto, imagínense la emoción de haber podido presenciar el nacimiento de nuestras princesas, con felicidad indescriptible recibimos a cada una de nuestras hijas: primero nació Renata, un minuto después apareció Isabella y en un minuto más nació María. De inmediato pasaron a Cuidados Intensivos Neonatales y a los 3 días, partimos a casa SIN ELLAS… ¿pueden imaginar lo que sentimos al tenernos que ir y dejarlas?

Sólo podría haber en ese momento un mejor lugar para ellas, un lugar que ASEGURARA la mayor probabilidad de sobrevivencia y la mejor atención y calidad de vida a largo plazo… ese lugar era el área de Cuidados Intensivos Neonatales. Lo que nos proponemos a través de este testimonial, es compartir algunas de las experiencias por las cuales, consideramos que este lugar fue el mejor para recibir a nuestras hijas al inicio de sus vidas y mientras terminaban de madurar, ya que nacieron de tan sólo 32 semanas pesando 1.200 Kg. en promedio y recordemos que los recién nacidos llegan a perder hasta el 25% de su peso en las primeras semanas.

El área de Cuidados Intensivos Neonatales es como una enorme incubadora, una gran área protegida con los más altos controles de higiene y seguridad pero al mismo tiempo, una gran área que permite en TODO momento la interacción de los padres con sus hijos. Resaltamos “en TODO momento” ya que es una característica importantísima, la tranquilidad de poder estar cerca de tus hijos por un lado y al mismo tiempo, brindarles el mejor medicamento existente: AMOR.   Al permitir el acceso a los padres y a los abuelos, Cuidados Intensivos Neonatales genera de manera integral un lazo  entre los médicos, enfermeras y personal en general del área.  En nuestro caso, era de gran importancia que esta gran incubadora contara con áreas especiales para nacimientos múltiples, garantizando el NO SEPARAR a nuestras hijas.

No es necesario tener conocimientos médicos para describir con exactitud la tecnología existente, ya que es muy sencillo resaltar que nuestras hijas estuvieron observadas en TODO momento por los médicos y enfermeras.  Ellas registran con alta frecuencia los indicadores que se proyectan en las diferentes pantallas gigantes y monitores, estos indicadores permiten al médico diagnosticar y tomar acciones correctas. También son registrados automáticamente en los sistemas buscando minimizar el error humano y por último, los doctores además de sus habituales visitas, vía remota a través de las cámaras de video – online existentes están cerca de tus hijos. Cuidados Intensivos Neonatales tuvo todo lo que necesitaron nuestras princesas; por ejemplo, equipo médico complejo.

Esta enorme incubadora sería simplemente aparatos, pantallas, cables y fierros si no contara con su personal altamente calificado, no sólo en sus conocimientos médicos; sino en lo más importante para nosotros, en su TRATO HUMANO. La supervisora Guadalupe “Lupita” con sus enfermeras por mencionar algunas: Magda, Margarita, Miriam, Alma y Raquel hicieron LA DIFERENCIA. Se genera un vínculo especial entre ellas, nuestras bebés y nosotros, tranquilizándonos ya que en TODO momento, nuestras bebes, lo más amado que tenemos, estuvieron extremadamente bien cuidadas. Siempre fuimos recibidos por innumerables sonrisas, siempre nos brindaron un trato cálido y eran las primeras en darnos porras motivándonos a seguir adelante. No podemos dejar de mencionar las rondas de Sor Anita, que a sus aproximadamente 94 años visitó en más de una ocasión a nuestras hijas y el padre Ángel,  que además de brindarles el bautismo de emergencia a Renata, María e Isabella, todos los días rezó pidiendo por la salud de nuestras bebas durante la misa diaria en el hospital.

Nosotros tenemos muy claro que llega un momento en donde la ciencia ya no puede ir más allá y es en el Ser Supremo en donde depositamos nuestra confianza… pues bien, Cuidados Intensivos Neonatales también lo tiene claro y te facilita el acercamiento.  Continuando con ese TRATO HUMANO, este hermoso lugar posee habitaciones dentro de esta gran incubadora en donde el bebé convive día y noche con los padres. Nosotros nos fuimos a “vivir” ahí la semana previa a que dieran de alta a Renata, la primera en salir.  Tuvimos la oportunidad de darle de comer, bañarla, cambiarla, dormirla, jugar con ella y también aprendimos a darle sus medicamentos… siempre monitoreados y apoyados por las enfermeras. 

Fue la mejor certificación que pudimos haber recibido antes de que Renata y posteriormente Isabella y María llegaran a casa.  Sentir la tranquilidad que en casa estarían bien bajo nuestros cuidados.

Por último, es necesario platicarles sobre el banco de leche y la sala de espera. Existe un banco de leche en donde se lleva un control estricto y seguro de la leche que las mamás como Mónica producían para sus bebes, así como todas las fórmulas que los Médicos recetaban.  Esta área con altos estándares de calidad e higiene, es la responsable de cumplir con la difícil tarea de proveer en tiempo y forma la leche,  que permitió que nuestras hijas alcanzaran el peso deseado para poder ir a casa. Al final, con total transparencia ya que se lleva un registro preciso de la leche almacenada, nos regresó la leche materna no utilizada y que fue muy útil en casa. La sala de espera no es el “clásico” lugar incómodo, al contrario… un área que busca brindar confort a los familiares que esperan con ansia la pronta recuperación de sus seres amados; un espacio equipado con regaderas, baños siempre limpios, pantallas con servicio de cable, teléfono, una pequeña cocineta, cómodos sillones y servicio de red inalámbrica… cuidaron sin duda todo pequeño detalle.   En este espacio hicimos grandes amigos, donde todos nos apoyamos y damos ánimos para seguir adelante.

Cuando nuestros amigos y familiares nos preguntaban: ¿cuánto tiempo más estarán sus princesas en el hospital? Nosotros SIN PENSARLO contestábamos: “el tiempo que sea necesario”. Así de simple. Nosotros pudimos valorar todo lo anterior y concluir que Cuidados Intensivos Neonatales era el mejor lugar en donde nuestras 3 bendiciones debían estar.  El ser atendidos por el Doctor Neonatólogo y Pediatra René Gómez y su equipo el Dr. Ennio y la Dra. Claudia dentro de este gran lugar, fue garantía para que hoy día, nuestras hijas estén gozando de completa salud en nuestro hogar.  Para nosotros, papás primerizos de trillizas, fue una GRAN experiencia de VIDA.

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Amor al triple
Diciembre de 2009
La bendición de ser padres, es sin duda alguna, el mejor regalo que nosotros hemos recibido... Cuidados Intensivos Neonatales era el mejor lugar en donde nuestras tres bendiciones debían estar.
Fam. Zamora Leautaud

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